viernes, 16 de enero de 2026

Todas las vergüenzas de vivir

1

Largo ha sido el descontento de saber de la lluvia sus pormenores; la vida un cascarón roto por donde se vacía el cuerpo. Las condiciones meteorológicas no son propicias para el crecimiento de las aves. Aquí todxs queremos la lluvia y en sus sueños arrullamos el día. En el entrelazamiento de los afectos se encuentran los caminos del bosque. De perfumes aterciopelados las veredas que llevan a la soga. Y, sin embargo, inmenso se postra el sol sobre nuestras cicatrices; fuerte es el viento que arrastra la memoria. Crece lentamente la roca entre dolores de tierra y sed de Eternidad. Allí quedó todo lo que alguna vez brotó de mí. Placentero es el incendio donde se queman las naves; todo ha quedado detrás de la noche y más allá de la sonrisa. Intransigente ráfaga de vergüenza remontando las coronas de los árboles, sutil, profunda, debajo de los arbustos espera. La mordida de la muerte yace sobre nuestros ojos. Llevamos todxs el corazón en calma. Una moneda. Amamos la vida a pesar de lo vulgar del mundo, a pesar de la mediocridad de los genocidios. Sobre todas las cosas el sol imprime su mirada. Sobre todas las otras cosas imprime la luna su sonrisa. Amamos la vida. Flores de plástico brotan detrás de tu lóbulo frontal. Otra enfermedad masiva invade tus pulmones a paso lento. En todos los laboratorios del mundo silba un pajarito venenosos algoritmos. En todos los supermercados del mundo el redoble de las campanas. El crujido de un árbol en la nada, un hombre con todo el futuro del mundo colgando de su ventana. He aquí que poseemos siempre la Eternidad, porque el tiempo llueve de arriba abajo y se extiende desde nosotrxs hasta el fin del mundo. Del vértigo brota la nostalgia y la tristeza que echan semilla sobre la arena del desierto. He aquí una plaza más con otro McDonald’s y otro Tim Hortons. Menos es más. Menos árboles, más aves. Menos vialidades peatonales, más autos. Menos negocios locales, más soberanía económica. Quise decir que las aves van y vienen con sus pasaportes y visas de todos los lugares del mundo. Quise decir que anoche atraparon a un águila queriendo cruzar ilegalmente el viento de los buitres. Quise decir que un río se cruzó en el camino de esa montaña de hielo y le hizo un enorme agujero en la cabeza. Quise decir que el fuego es apenas un suspiro de sol. Pero no todos los días son hoy.

 

2

si de todos los días es apenas este un suspiro no sé de cierto qué será lo que me espera | una tarde viene a mi encuentro con la voz en las manos y un abrazo que apenas atino a balbucear | si de todos los días es apenas este un suspiro no sé desierto el cielo que me cubre | nubarrón gris sobre una avenida en pendiente que va hacia arriba naranja eléctrico el viento arrecia y hay probabilidad de llanto | si de todos los días es este apenas el primero no sé decirme qué fue todo aquello que viví | un parpadeo en medio de fraccionamientos blancos lejos muy arriba del tiempo donde perdimos apenas un mundo y lo enterramos bajo un mezquite | si de todos los días es este a penas no sabría decirme dónde me dejé la sonrisa | empujo lento las rocas de mis ojos una noche que no fue sino mi vida lento abrasar de los bosques y sus ninfas | si de todo morimos todos no sabría decir para qué todo | allí fue donde rendí la corona laureada de mis ayeres y perdí la dignidad de quien vive | si de todos es la suerte que nos quema no sabría poner en mis labios la verdad | y no es sino un recuerdo apenas de los afectos y de las causas este quemar de pecho que me inunda las entrañas y cae de lleno sobre mis sueños

 

3

Yo murió la mañana en que los tambores de la vida cesaron su golpe. Apenas una mirada. Esa tarde no vi llover ni vi gente correr y sin embargo ahí estaba él. Un niño al filo del fuego con las manos llenas de tierra y una sonrisa apenas cosida a sus labios. Yo murió la noche en que un ave cayó del cielo y murió por cuatro días. Apenas un murmullo. Esa noche todas las estrellas dieron un poco de su brillo. Una ventana oscura con la gravedad de un colgado. Nadie nunca supo dónde enterró aquel niño su sangre. Yo murió una tarde en que todo el mundo miró hacia otro lado para no importunar a los amos mientras azotaban los sueños de quienes nunca serían como ellos. Apenas una cicatriz velada. Yo murió allí donde no supo decir abrazo y abrasó en su lugar el paraíso entero. Apenas un temblor de sangre.

 

4

trabajar lo suficiente como para no morir en el intento | enfermarse sería fatal para el bolsillo y el proyecto | con los posgrados suficientes podré llegar a ser un buen agente telefónico de atención a clientes para una compañía extractivista | trabajar lo suficiente como para no caer en la pobreza de la noche a la mañana | qué son cuarenta años de mi vida si podré disfrutar lo mejor en mi vejez cuando ya no tenga esta energía que tengo hoy mientras me revuelvo en mi cama a las cinco de la tarde después de haber llorado por más de tres horas debido a las deudas con el banco y la carencia de seguridad social | pero el pobre es pobre porque quiere | ponerse la camiseta dejará sin duda grandes resultados y podré terminar de pagar esa misma camisa que saqué a pagos en una tienda abusiva más del capitalismo tardío en que tuve la fortuna de nacer | claro que soy odioso y mis pensamientos son el problema porque por supuesto que necesito terapia y pastillas para estar legalmente drogado las veinticuatro horas del día y ser plenamente funcional en la línea de ensamblaje | la resistencia es patológica y es un problema de amor propio | ninguna revolución trajo nunca bienestar a nadie ni resolvió los problemas de nadie mucho menos de zurdos mediocres | claro que esto no es una operación psicológica diseñada para colonizar ontoepistémicamente a los demás | trabajar lo suficiente como para dejar de pensar cosas malas y mejor soñar con la nueva película de superheroes y el nuevo vaso conmemorativo de una cafetería cuyo producto es el gabazo de la heroína en el mundo del café.

 

5

Rentar un avión para lanzarse de paracaídas. Pagar al piloto por su silencio. Destino al Pacífico profundo. Preparar la situación. Una silla, paracaídas, los Cantos, un bong bien preparado. Un encendedor. No, dos. Siempre fallan. Unas enmoladas, ensalada de manzana, un jarrito de tamarindo. Una .45 cargada. No, dos. A veces fallan. Quizá algo más, quizá algo menos. Al atardecer, poco antes. Será cuestión de atrapar el instante mismo de su esplendor. Abrazar al piloto antes, que no se pierdan las buenas costumbres.

 

6

Que sea un largo proceder burocrático como aquel que Mishima acusó. Quemar las naves dentro de Palacio de Gobierno. Tomar el Estado es fácil, defenderse es lo complejo. Dar la vida por una causa justa, por un instante de esplendor heroico. Por los demás, siempre con amor.

 

7

Nunca supe decir de mí la íntima necesidad de amor que tiene este corazón maltrecho. Crecer y olvidar no es sencillo. Nunca supe que mi vida sería entregada a esto que soy y, sin embargo, no será hoy el día de mis lamentos. Es apenas un brotar de pecho. Es apenas un poco más de vergüenza. Haber sido amado y no haber sabido amar es un cuchillo clavado en la nuca que se retuerce cada que cruza por el recuerdo un nombre, un olor, un sonido, un adiós. De bosques sempiternos mana fulgoroso el día de mañana. Crecer lo verde no es sencillo. Haber sido querido y no haber sabido cuidar no es sino síntoma de una profunda enfermedad del espíritu. De claros manantiales brotan manos que buscan llevarme lejos. Fuera acaso una ondina quien clavó en mi corazón tremendo relámpago. Nunca supe decir su nombre sino como profecía de mi muerte. Crecer y olvidar no es nunca sencillo.

 

8

no serán de mí largas jornadas de templanza inminente bajo claros cielos de nubes dispersas ni serán dichosas las vidas de tu ausencia | apenas un tornasolado jardín de esplendores inolvidables | yace un sepulcro al final de los sueños por donde cabalgan rosas místicas perfumando de rojo lágrimas angelicales | no serán en mí los fulgores de la muerte ni serán cómplices mis manos de la soga que me llama | apenas un retumbar de pecho en el frío | detrás de los afectos se extiende inevitable el dolor

 

9

De inminentes relámpagos se cubre la noche apenas llegar. Qué fue de aquel tiempo en que sentí de mis pies nacer un océano. No sabría decir de mí las aves que me pueblan ni componer con palabras de este mundo los cuerpos de mis ayeres. De tronos y desiertos se cubren mis cicatrices, de otros tiempos las verdades han lacerado mis laberintos. El toro inminente se posa heroico sobre las brasas y recorre con la mirada el punto exacto de mi herida. Apenas sé pronunciar mi dolor con maullidos y ladridos. Apenas sé decir mi nombre con el polvo de los días. Apenas sé escribir sobre la arena los símbolos sagrados de mis ayeres. Un río atávico atraviesa profundo mis ojos y lleva en sus corrientes la fatiga de los días. Los límites de mis cuerpos se llenan de hojarasca. Cenizas son mis bosques maduros en medio de la nada.

 

10

Nada más y nada menos que de acuerdo a la sección XXXIII del buen quehacer poético de esta ciudad de nubes en diáspora, queda prohibido el crecimiento de flores y el cultivo de la amistad. Aquí todxs, previo registro en plataformas oficiales, queremos segregación de pueblos originarios. El patear ancianos y niños es un servicio premium ofrecido por los grandes capitales para quienes defiendan el bien vivir de esta ciudad también. ¡Apresúrate!, te damos hasta un 30% más de descuento en tiendas extranjeras si pagas con tu tarjeta de banco español mundialmente reconocido por financiar genocidios y lavar el dinero de la droga que se mueve por Wall Street. Epstein. 404 página no encontrada. Detrás de los ventanales se oculta la fría mordida del Capital Global. Un rinoceronte clava profundo su cuerno sobre la autonomía del pensamiento universitario. Tenemos sobrepoblación de doctorantes empacando los productos de gente blanca en los supermercados más exclusivos del campanario. ¿Oyes a los canarios ladrar? Son sionistas y expats quemando baldíos en San Miguel de Allende. De acuerdo a las políticas públicas de esta ciudad en llamas, de acuerdo a la Ley de Ingresos de Mauricio Kuri, todo espacio público tiene un costo de más de 300 pesos para poder crear comunidad con tus vecinos. Si se pasan del horario establecido por UMAs, se les multará con (998 864 7440 reactiva tu servicio de Internet y telefonía por tan sólo 150 pesos, la semana pasada eran 200, quizá la semana entrante sean 100 y así hasta que lo reactive gratis) lo que disponga la autoridad correspondiente.

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